Las distribuidoras reducen levemente sus pérdidas globales, pero el desempeño de EdeEste sigue siendo el principal desafío para la sostenibilidad del sistema eléctrico dominicano.
Las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) cerraron el año 2025 con pérdidas conjuntas de 37.2%, un resultado que evidencia avances limitados en la eficiencia del sistema, pero que también confirma profundas asimetrías entre las compañías. En ese contexto, EdeEste volvió a registrar el peor desempeño, con pérdidas estimadas en 56.6%, más del doble de las reportadas por Edenorte y muy por encima de Edesur.
De acuerdo con el Resumen de Indicadores de las EDE, mientras Edesur logró reducir sus pérdidas de 31% a 28.8% y Edenorte se mantuvo sin variaciones en 26.2%, la situación de EdeEste se deterioró. Aunque la empresa habría mostrado una ligera reducción mensual, su indicador de pérdidas en el año móvil aumentó, consolidándola como el principal foco crítico del sistema eléctrico nacional.
El documento técnico señala que, para que el promedio de pérdidas del conjunto de las tres distribuidoras se ubicara en 37.2%, las cifras de EdeEste debieron rondar el 56.6%, lo que confirma su peso determinante en el balance negativo del sector. Esta realidad contrasta con la narrativa de mejora generalizada y subraya las dificultades estructurales que enfrenta la distribuidora, especialmente en el control del fraude eléctrico y la recuperación de energía servida.
A nivel agregado, el sistema mostró algunos signos positivos. La energía facturada aumentó 3.3% interanual, al pasar de 990.4 gigavatios hora (GWh) en diciembre de 2024 a 1,023.4 GWh en diciembre de 2025. Como resultado, las pérdidas mensuales descendieron de 38.1% a 37.2%, un ajuste moderado pero relevante en términos operativos.
En materia financiera, la facturación total alcanzó RD$10,693.3 millones, un crecimiento de 6.5%, mientras que los cobros superaron los RD$10,832.9 millones. Este desempeño permitió mejorar la conversión de la energía servida en ingresos efectivos, un indicador clave para la reducción de la dependencia de subsidios estatales.
El presidente del Consejo Unificado de las EDE (CUED), Celso Marranzini, destacó que los resultados responden a una combinación de mayor control de gestión, disciplina comercial y decisiones técnicas sostenidas. “No estamos hablando de milagros, sino de avances, de inversiones reales y de un personal técnico comprometido, que deben consolidarse mes a mes”, afirmó.
Sin embargo, los datos de 2025 dejan claro que cualquier mejora estructural del sistema eléctrico dominicano pasa necesariamente por revertir la situación de EdeEste. Mientras esa brecha persista, los avances del sector seguirán siendo parciales y el peso fiscal del sistema eléctrico continuará siendo un desafío para las finanzas públicas.
