La oposición cuestionó la rapidez del trámite y el control sobre el uso de los recursos, mientras el oficialismo defiende que los préstamos permitirán sostener el Presupuesto General del Estado.
Santo Domingo.– El Congreso Nacional autorizó al Gobierno dominicano a endeudarse en 2026 por un monto superior a RD$401,767 millones, luego de que el Senado de la República concluyera este jueves el trámite legislativo del proyecto de ley que habilita la contratación de nuevos empréstitos.
La iniciativa fue aprobada en menos de 24 horas tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, donde fue declarada de urgencia y sancionada en dos sesiones consecutivas. Con esta aprobación, la pieza pasa ahora al despacho del presidente Luis Abinader para su promulgación.
Legisladores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) explicaron que estos recursos permitirán cubrir el déficit financiero contemplado en el Presupuesto General del Estado para el próximo año. El diputado Franklin Paulino detalló que RD$280,575.3 millones serán utilizados para apoyar el presupuesto nacional y cubrir gastos corrientes, como la nómina pública, mientras que RD$121,192.6 millones estarán destinados al pago de intereses de deudas previas.
La ley también faculta al Gobierno a operar y gestionar hasta un 10% de los pasivos del balance de la deuda del Sector Público No Financiero.
Préstamos adicionales y rechazo opositor
La aprobación del endeudamiento se produce días después de que el Congreso también diera luz verde a dos préstamos por más de RD$15,000 millones, orientados a la mejora del sistema de transporte público en Santo Domingo y al fortalecimiento de la Cadena de Valor de los Alimentos.
Pese a las objeciones de los bloques opositores, la mayoría oficialista impuso su voto. En el Senado, solo estuvo presente el legislador Omar Fernández, quien no fijó posición durante la sesión, mientras que Eduard Espiritusanto y Félix Bautista estuvieron ausentes.
Desde la oposición, el diputado del PLD, Charlie Mariotti, criticó la rapidez con la que fue conocido el proyecto y alertó sobre la “discrecionalidad” que, a su juicio, se otorga al Ministerio de Hacienda para definir condiciones como moneda, plazos y mercados de los préstamos sin una nueva aprobación congresual.
En la misma línea, la diputada Ydenia Doñé cuestionó el rol fiscalizador del Poder Legislativo, mientras que Félix Michel, de la Fuerza del Pueblo, expresó preocupación por la falta de información sobre el uso de endeudamientos aprobados anteriormente.
A pesar de las críticas, la autorización fue convertida en ley, consolidando uno de los mayores niveles de endeudamiento aprobados por el Congreso para un solo período fiscal.
