El organismo proyecta inflación controlada, reducción del déficit fiscal y sostenibilidad de la deuda pública
La economía de la República Dominicana retomaría una senda de mayor dinamismo a partir de 2026, con un crecimiento estimado de 4.5%, luego de una expansión prevista de 3.0% en 2025, según el más reciente IMF Country Report del Fondo Monetario Internacional (FMI). De acuerdo con el organismo, la actividad económica se aceleraría y convergería gradualmente hacia su nivel potencial, cercano al 5% en el mediano plazo.
El FMI reconoce que el crecimiento se desaceleró a finales de 2024 y durante el primer semestre de 2025, influido por un entorno internacional incierto y condiciones financieras más restrictivas. Sin embargo, el informe destaca señales tempranas de recuperación, impulsadas por un repunte del crédito, el fortalecimiento de las exportaciones y la expansión del turismo, apoyadas a su vez por políticas monetarias y fiscales de carácter expansivo.
En materia de precios, el organismo prevé que la inflación promedio se mantenga ligeramente por debajo de la meta en 2025, alrededor de 3.0%, antes de regresar al rango objetivo de 4% ± 1 punto porcentual en 2026. El documento señala que la brecha del producto seguiría moderando la inflación subyacente, mientras que los precios importados ejercerían presión sobre la inflación general, sin comprometer la estabilidad de precios.
El desempeño del sector externo también muestra perspectivas favorables. El FMI estima que el déficit de cuenta corriente se reduzca a 2.5% del PIB en 2025 y se mantenga en niveles similares en 2026, financiado en su totalidad por la inversión extranjera directa. En 2024, dicho déficit se ubicó en 3.3% del PIB, mientras que las exportaciones crecieron 10.2% hasta septiembre de 2025 y las remesas aumentaron 11.4% interanual acumulado en el mismo período.
En el ámbito fiscal, el informe destaca una trayectoria de consolidación gradual. El déficit del Gobierno Central Presupuestario se redujo de 3.3% del PIB en 2023 a 3.1% en 2024, y el presupuesto reformulado de 2025 contempla un déficit de 3.5%, dentro de los límites de la Ley de Responsabilidad Fiscal. Para 2026, el FMI proyecta una nueva reducción del déficit hasta 3.2% del PIB, apoyada en una combinación de mayor eficiencia del gasto y priorización de la inversión pública y el gasto social.
El organismo señala que el presupuesto de 2026 ajusta de forma adecuada la postura fiscal, con ingresos estimados en 15.5% del PIB y un gasto primario real estable. Aunque los subsidios se reducirían en torno a 0.3% del PIB, los beneficios sociales se mantendrían en 1.8%, preservando el apoyo a los sectores más vulnerables.
En cuanto a la deuda pública, el FMI proyecta que la del sector público consolidado descenderá de manera gradual hasta ubicarse alrededor de 52% del PIB en 2030, un nivel considerado sostenible. Asimismo, las reservas internacionales se mantendrían sólidas, en torno a 115% de la métrica ARA, lo que refuerza la capacidad del país para enfrentar choques externos.
Pese a advertir que el balance de riesgos sigue inclinado a la baja —debido a factores como las condiciones financieras globales y la exposición a desastres naturales—, el FMI concluye que la República Dominicana se encuentra bien posicionada para afrontar estos desafíos, respaldada por fundamentos macroeconómicos sólidos y un margen de maniobra suficiente en materia de política económica.
