Más allá del turismo y las remesas, una latente urgencia de diversificar la economía dominicana

La República Dominicana ha logrado construir, con éxito, una narrativa de crecimiento apoyada en el turismo y en el flujo constante de remesas. Ambos pilares han sido fundamentales para sostener la estabilidad macroeconómica, impulsar el consumo y proyectar al país como uno de los destinos más dinámicos del Caribe. Sin embargo, esa misma dependencia plantea una pregunta incómoda, pero necesaria; ¿qué tan sostenible es un modelo económico que descansa, en gran medida, en factores externos que el país no controla?

El turismo, por su propia naturaleza, es vulnerable. Basta con una crisis sanitaria, una recesión global, un conflicto internacional o un evento climático extremo para que se frene abruptamente la llegada de visitantes. La experiencia de la pandemia dejó una lección clara, cuando el turismo se detiene, el impacto se siente de inmediato en el empleo, en los ingresos fiscales y en la entrada de divisas. Apostar de forma casi exclusiva a este sector implica aceptar un nivel de riesgo estructural que limita la capacidad de respuesta del Estado ante escenarios adversos.

Las remesas, aunque socialmente valiosas y decisivas para miles de hogares, tampoco constituyen una base productiva propia. Son ingresos generados fuera del país y dependen del desempeño económico y de las políticas migratorias de otras naciones, principalmente Estados Unidos. Además, una economía excesivamente sostenida por remesas puede caer en una dinámica de consumo sin suficiente respaldo productivo interno, debilitando los incentivos a la inversión, a la formalización del empleo y a la innovación.

Por eso, diversificar la economía no debe verse como una crítica al turismo ni al papel de la diáspora, sino como una estrategia de madurez económica. La República Dominicana tiene condiciones para desarrollar sectores con mayor valor agregado y menor exposición a choques externos, como la agroindustria moderna, manufactura especializada, logística regional, economía digital, servicios empresariales, energías renovables e industrias creativas. Estos sectores no solo generan divisas, sino que crean empleos más estables, mejor remunerados y con mayor contenido tecnológico.

La diversificación también es una cuestión de calidad del crecimiento. Un modelo basado en actividades de baja productividad tiende a reproducir desigualdades y limitar la movilidad social. En cambio, ampliar la matriz productiva permite elevar la productividad, fortalecer el tejido empresarial local y reducir la brecha entre regiones, hoy muy marcada entre los polos turísticos y el resto del país.

Desde la perspectiva fiscal y externa, una economía más diversa es una economía más resistente. Menor dependencia de uno o dos sectores reduce la volatilidad de los ingresos públicos y disminuye la presión sobre el tipo de cambio en momentos de crisis. Exportar más y mejor, con mayor valor agregado, ofrece un escudo frente a la incertidumbre global y fortalece la soberanía económica.

El debate, en el fondo, no es si el turismo seguirá siendo importante, lo seguirá siendo, sino si el país está dispuesto a dar el salto hacia un modelo de desarrollo más equilibrado. Apostar por la diversificación es apostar por una República Dominicana menos vulnerable, más productiva y con mayores oportunidades para su gente. La verdadera fortaleza económica no está en depender de lo que viene de fuera, sino en construir, desde dentro, las bases de un crecimiento sostenible y duradero.

Manuel De Jesús Ruiz

Manuel De Jesús Ruiz

Abogado, politólogo & periodista, experto en sectores regulados, política & economía. Más de 15 años de experiencia en los distintos formatos de la comunicación, colaborando con medios nacionales en investigaciones periodísticas de corrupción administrativa, y otros temas de su expertis.
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Manuel De Jesús Ruiz
Abogado, politólogo & periodista, experto en sectores regulados, política & economía. Más de 15 años de experiencia en los distintos formatos de la comunicación, colaborando con medios nacionales en investigaciones periodísticas de corrupción administrativa, y otros temas de su expertis.