Las proyecciones de Fitch Ratings sobre la economía dominicana dibujan un escenario de recuperación gradual, pero también de retos estructurales que seguirán condicionando el desempeño del país en el corto y mediano plazo. El crecimiento estimado de 4 % para 2026, luego de la desaceleración prevista en 2025, sugiere que la economía mantiene una capacidad de rebote apoyada en la política fiscal y monetaria, así como en sectores tradicionalmente dinámicos como el turismo, las remesas y la inversión extranjera directa.
Para la República Dominicana, este pronóstico significa que el ciclo de menor crecimiento estaría cerca de tocar fondo y que el entorno macroeconómico podría mejorar de forma progresiva. Un crecimiento en torno al 4 % es consistente con una expansión suficiente para sostener el empleo, el consumo y la inversión privada, aunque sin alcanzar los ritmos más elevados observados en años anteriores. En términos prácticos, esto apunta a una economía que avanza, pero con menor margen para absorber choques externos o internos.
En el plano fiscal, la previsión de un déficit de 3.2 % del PIB en 2026 refleja un esfuerzo del Gobierno por ajustarse a la regla fiscal y enviar señales de disciplina a los mercados. Para el país, esto implica una mayor previsibilidad en las finanzas públicas y un entorno más favorable para mantener el acceso al financiamiento en condiciones relativamente estables. No obstante, Fitch deja claro que la consolidación fiscal será gradual, lo que significa que las presiones sobre el gasto y la necesidad de financiamiento seguirán presentes.
El aumento proyectado de la deuda pública hasta 50.7 % del PIB en 2025, aunque por debajo del promedio de países con calificación similar, revela que la sostenibilidad fiscal continúa siendo un tema central. Para la economía dominicana, este nivel de endeudamiento es manejable en el corto plazo, pero limita el espacio para políticas expansivas agresivas en el futuro, especialmente en un contexto de alta proporción de deuda en moneda extranjera, que expone al país a riesgos cambiarios.
Desde la perspectiva externa, el panorama que plantea Fitch es más favorable. La reducción del déficit de cuenta corriente, junto con flujos sólidos de turismo, remesas y exportaciones, indica que la economía mantiene fuentes estables de divisas. El hecho de que la inversión extranjera directa pueda financiar completamente ese déficit refuerza la posición externa del país y contribuye a la estabilidad cambiaria, un factor clave para contener la inflación y preservar la confianza de los inversionistas.
La inflación baja y estable, junto con el inicio de un ciclo de recortes de tasas por parte del Banco Central, abre un espacio para estimular la actividad económica en 2026. Para hogares y empresas, esto podría traducirse en condiciones financieras ligeramente más favorables, con un alivio gradual en el costo del crédito, lo que apoyaría el consumo y la inversión, especialmente en sectores sensibles a las tasas de interés.
Sin embargo, Fitch también señala limitaciones estructurales que definen el panorama a mediano plazo. La debilidad de la base de ingresos fiscales, la rigidez del gasto público, el peso de los intereses de la deuda y los subsidios al sector eléctrico siguen siendo factores que restan flexibilidad a la política económica. Para la República Dominicana, esto implica que el crecimiento proyectado no elimina la necesidad de reformas fiscales e institucionales que fortalezcan la capacidad del Estado para sostener el desarrollo.
En conjunto, el escenario que plantea Fitch para 2026 es el de una economía que recupera dinamismo y mantiene estabilidad macroeconómica, pero que avanza con cautela. El país se perfila hacia un crecimiento moderado, apoyado en estímulos y en sectores externos sólidos, mientras enfrenta el desafío de consolidar sus finanzas públicas y reducir vulnerabilidades estructurales. El rumbo dependerá, en gran medida, de la capacidad de las autoridades para sostener la disciplina fiscal, mejorar la calidad del gasto y fortalecer la confianza en el marco de políticas públicas.
