Los ingresos fiscales cayeron 35.6% hasta octubre, según datos oficiales de Hacienda
Los ingresos del Estado dominicano por concepto de licencias para portar armas de fuego registraron una caída sostenida durante 2025, acumulando una contracción interanual de 35.6% entre enero y octubre, de acuerdo con cifras del Ministerio de Hacienda y Economía. El recaudo pasó de RD$343.0 millones en igual período de 2024 a RD$221.0 millones este año, lo que representa una pérdida absoluta de RD$122.0 millones para las finanzas públicas.
Según el Informe de Ingresos Fiscales Comparados elaborado por la Dirección General de Política y Legislación Tributaria, la reducción fue particularmente marcada en los primeros meses del año. En enero, los ingresos descendieron 60.2%, al caer de RD$58.0 millones a RD$23.1 millones, mientras que en febrero la baja fue de 54.1%. En marzo, el recaudo disminuyó 41.1%, reflejando una desaceleración temprana de la demanda por este tipo de licencias.
Durante el segundo trimestre, la tendencia negativa se mantuvo. En abril se registró uno de los retrocesos más pronunciados, con una caída de 69.7%, al pasar de RD$68.7 millones en 2024 a RD$20.8 millones en 2025. En mayo, los ingresos se redujeron 35.3%, y en junio la contracción fue de 7.9%, mostrando una leve moderación en la pérdida de recaudación.
El comportamiento del tercer trimestre fue mixto, aunque sin revertir el resultado acumulado. En julio, el recaudo aumentó 10.1%, al ubicarse en RD$23.9 millones, uno de los pocos meses con variación positiva. Sin embargo, en agosto se observó una contracción de 18.0% y en septiembre una reducción de 9.8%. En octubre, los ingresos alcanzaron RD$28.4 millones, frente a RD$18.5 millones en igual mes de 2024, lo que implicó un repunte interanual de 53.5%, insuficiente para compensar las caídas previas.
Más allá del impacto directo en los ingresos fiscales, economistas advierten que esta reducción prolongada podría estar generando distorsiones económicas no deseadas. Un menor número de licencias formales, en un contexto de demanda latente por seguridad privada, podría incentivar la tenencia y el porte de armas ilegales, desplazando actividad económica hacia mercados informales. Este fenómeno no solo reduce la recaudación tributaria, sino que también incrementa los costos indirectos para el Estado, asociados a seguridad, justicia y control del crimen.
Desde una perspectiva fiscal, la caída del recaudo por licencias de armas se suma a otros desafíos en materia de eficiencia tributaria. Analistas señalan que, si los costos administrativos o los requisitos para la formalización resultan percibidos como elevados frente a los beneficios, parte de la demanda puede migrar hacia la informalidad, erosionando la base contributiva y debilitando los mecanismos de control.
En ese sentido, el comportamiento de esta partida fiscal reabre el debate sobre el equilibrio entre regulación, incentivos económicos y recaudación. Para las autoridades, el reto consiste en fortalecer los mecanismos de control y fiscalización sin generar incentivos que terminen reduciendo los ingresos del Estado y trasladando riesgos económicos y sociales a otros ámbitos de la política pública.
